Egipto es el don del Nilo
Herodoto
Templos y tumbas, faraones y
reinas, dioses y monoteísmo, siglos y más siglos, eso es Egipto,
regado por el Nilo con un anexo, el desierto del Sinaí.

Navegar por el río Nilo me
transporta a las aventuras de Ágatha Christi. Mi camarote con un ventanal
inmenso me permite ver el río a placer. Estar en el barco Nile Crown II,
tenerlo como hotel fue una delicia. En cubierta tengo las estrellas por
techo, en mi camarote el agua me rodea. Vivo en él con veintiocho amigos
que durante un año hemos preparado todo con esmero para que el viaje
resultara óptimo y el objetivo se ha cumplido. Todo un reto entre Amón, la
tradición y Akenatón.
En el Libro de los Muertos se
habla del peso del alma y conviene que sea más ligera que una pluma para
que sea pura ¿cuánto pesaba el alma de Moisés que no pudo entrar tras el
Éxodo en la Tierra Prometida? Ya sé, son otros parámetros. Duras
paradojas.
Egipto-Jordania, Jordania-Egipto.
Ra, el sol, ilumine a Nut, la tierra. Adonai nos proteja como a los
Patriarcas de la Biblia.
Siempre me pregunto ¿por qué el
busto de Nefertiti está en Berlín? Ya sé que el lugar que tiene en el
Museo Egipcio es preferente, delicadamente cuidada y extraordinariamente
protegida, la llaman la Novia de Berlín, pero...
Egipto sigue bajo la mano de Alá
desde el siglo VII y así lo proclaman las mezquitas y los
rezos desde los
alminares. Sin embargo voy a remontarme al siglo XIII antes de Cristo, a
los Templos de Abú Simbel dedicados a Ramsés II y Nefertari,
colosos megalíticos excavados en la roca mirando al Nilo que compiten con
el precioso Tempo de Luxor. Otra maravilla.
Y Kom Ombo, el
lugar de oro, dedicado a Sobex, el dios cocodrilo y a Horus el Viejo,
Haroeris, cuenta con la interesante escena de los instrumentos quirúrgicos
y puede rivalizar con el Templo de Philae dedicado a Isis,
esposa de Osiris, trasladado de la isla Elefantina a la de Aguilkia para
salvarlo del aumento del nivel del río provocado por la construcción de la
presa de Asuán.
Y el Tempo de Edfú,
el bien conservado, en honor de Horus rivaliza con Karnak
consagrado a Amón, Mut y Khonsu pero Karnak no tiene rival ni de día ni de
noche con la iluminación que da vida y voz a sus divinidades y faraones.
Karnak hoy visitado por todos fue lugar exclusivo y por su grandeza y
extensión sigue siéndolo. Fue el lugar más venerado, el centro del mundo,
el ονΦαλον, el ombligo.
Deir el Bahari,
templo funerario de Hatchepsut, la reina-faraón en la colina tebana, obra
del arquitecto Senemut, ofrece la cámara de Hator con las columnas que la
representan en forma de vaca y en la parte superior aloja el Santuario de
Amón. El aspecto actual difiere del que tenía hace treinta años pero el
color ocre es equivalente y también el misterio que encierra.
Más joya son el Valle de
los Reyes y el de las Reinas.
También en Tebas
siguen vigilantes los Colosos de Memnón como en tiempos de Amenhotep,
nombre helenizado de Amenophis III, aunque el templo funerario desapareció
ellos miran sin ojos los lotos y los papiros de los campos circundantes.
La leyenda del lamento de Memnón producido al deslizarse el viento por una
grieta en la cuarcita rosa y por los cambios térmicos fue considerado el
lloro por Eos, su madre.
Al oeste, bajo el halo de oro
y fuego del sol poniente se alzan las pirámides.
Auguste Mariette
Hay que situarse en el tercer
milenio antes de nuestra era y al sur de El Cairo, en
Menfis, fundada por Menes, zona de necrópolis entre el Alto y el
Bajo Egipto, disfrutar en el Valle de Kefrén con las pirámides. Keops,
Kefrén y Mikerinos y gozar con la esfinge de Gizeh de Giza, conjunto que
me hace sentir la alegría de la perfección y a la vez la sencillez, al
menos aparente. En mi viaje anterior estuve en la pirámide escalonada de
Saqqara obra de Imhotep y primer edificio en piedra.
En las calles que serpentean
caprichosamente, bajo los balcones que se desbordan, celosías de fina
traza, no tenemos más remedio que hacer más lento el paso.
Pierre
Loti
En El Cairo
disfruto de la ciudad, del Museo Arqueológico y veo entre otras esculturas
al Escriba Sentado a quien intento hacer la competencia pero yo en el
ordenador, los tiempos cambian. Me paseo por la Ciudadela de Saladino y la
Mezquita de Alabastro así como por el barrio Copto y el bazar Jal el
Jalili. Allí se mezcla todo: telas, objetos, comidas, bebidas, olores,
sabores, voces, regateo, es el fragor de la vida.
Viajar y mudar de lugar
recrean el ánimo Séneca
Otro escenario diferente es el
Sinaí. Desierto, montañas y el monasterio ortodoxo de Santa
Catalina rodeado de cipreses a 1570 metros de altitud, es la zona de la
Zarza ardiente, lugar antiguo y respetado por los musulmanes pues en su
día acogió a Mahoma. Para mi es un sueño cumplido. Una fuente que sigue
manando.
Según la tradición en el Monte
de la Teofanía Elohim habló con Moisés y le entregó las Tablas de la Ley.
Un equipo de valientes, guiados por un beduino, ascendieron hasta la cima,
2637 metros. Vivieron la experiencia mientras veían salir el sol y oían a
un grupo de ortogoxs polacos entonar himnos. ¡Bravo por ellos!
Un retraso de varias horas,
difícil de olvidar, es el del catamarán que nos llevaba desde Nueiba
a Aqaba tras un precioso tiempo en el Mar Rojo llamado así
por los corales.
Durante la espera apareció la
luna del 14 del mes de Nisan. Llegué a Aqaba, la única salida de Jordania
al mar, la bíblica Ezion Gaber base de la flota mercantil del Rey Salomón,
llegué, digo, pasada la media noche y de allí en autobús a Wad Musa,
la antesala de Petra, a las tres de la mañana.
Jordania es preciosa, en sentido
profundo, Ammán es el destino tras visitar Petra y el Monte
Nebo y pasar por Madaba.
El reino nabateo que ya conocía
me colma de nuevo.
Petra, la ciudad rosa, conjuga naturaleza
y arte humano. Avanzar por el desfiladero y llegar al Kaznah, el Tesoro
del Faraón, no tiene explicación, no basta ninún comentario, hay que
vivirlo.
Petra es la joya del viaje y el
viaje entero es un collar valiosísimo y poder repetir es un privilegio que
permite disfrutar de la policromía de sus rocas, de la belleza máxima y
también reflexionar acerca de la grandeza y de lo efímero de los reinos y
de la vida.
Otro punto culminante es el
Monte Nebo con la Tierra Prometida al fondo, Moisés la vió pero
no pudo llegar. Éxodo inconcluso. La celebración de la vigilia Pascual
allí es plenitud y gozo, es Resurrección.
Así transcurrieron once días y
casi once noches pues no había tiempo para dormir. Morfeo, el dios de los
sueños, tuvo que conformarse con muy poco para que nosotros disfrutáramos
al máximo, no había otra solución, sólo robarle muchas horas.
Como Isis fuimos incansables y
casi nos salió en la cabeza el globo lunar en forma de diadema. Hicimos de
la noche día.
Egipto-Jordania,
Jordania-Egipto ¿Es posible que de nuevo nos esperen? Cuento con
que Osiris intervenga. Nunca se sabe.
Habibi, habicti, gracias
por estos días compartidos y por todo lo vivido.
Sea nuestro cariño y nuestra
amistad tan denso como las arenas que hemos visto. Como los desiertos que
hemos atravesado. Sic.
Con el hank en la mano y
Dios en el corazón hasta el próximo encuentro.
Ma shaá Allahi.
Shukran
Nieves Fenoy